Prepararnos para el verano:
salud, hidratación y prevención
El verano es sinónimo de vacaciones, descanso y más tiempo al aire libre. Pero también es una temporada donde aumenta la exposición solar, el riesgo de deshidratación y la tendencia a dejar de lado tratamientos y controles médicos importantes. Cerrar el año reforzando hábitos saludables es la mejor manera de entrar a la temporada estival con energía y bienestar.
A continuación, revisamos los pilares clave para preparar tu cuerpo y mente antes de las vacaciones: exposición solar responsable, hidratación adecuada, ejercicio seguro y chequeos médicos preventivos.
1. Exposición solar inteligente: protege tu piel todos los días
Durante los meses de verano, los índices UV en Chile suelen estar entre los más altos del mundo. Por eso es fundamental adoptar una rutina de protección solar diaria:
- Usa protector solar de amplio espectro, SPF 30 o más, reaplicando cada dos horas.
- Prefiere filtros minerales para pieles sensibles o infantiles.
- Evita la exposición directa entre las 11:00 y 16:00 horas, cuando los rayos UV son más
- intensos.
- Complementa la protección con sombrero, lentes UV y ropa ligera de tejidos densos
El daño solar no es solo estético, se acumula durante toda la vida y puede aumentar el riesgo de lesiones cutáneas y cáncer de piel. Comenzar el verano bien protegido es esencial.
2. Hidratación: un hábito simple que cambia tu energía
Las altas temperaturas, la mayor actividad física y el tiempo al aire libre pueden llevar a deshidratación sin que nos demos cuenta. Algunos consejos clave:
- Bebe agua de manera constante, no solo cuando sientas sed.
- Prioriza bebidas sin azúcar y evita el exceso de alcohol, que deshidrata.
- En actividades deportivas o días de mucho calor, considera electrolitos para mantener el equilibrio.
- Consume frutas y verduras frescas: sandía, pepino, melón, naranja y tomate ayudan a hidratar.
Una buena hidratación mejora el rendimiento físico, concentración, tránsito intestinal y regulación de la temperatura corporal.
3. Ejercicio seguro y consciente
El verano motiva a moverse más: caminatas, natación, trekking o entrenamientos al aire libre.
Para hacerlo sin riesgos:
- Evita entrenar en horas de radiación extrema.
- Realiza pre-calentamiento antes y elongaciones después de cada sesión.
- Lleva siempre agua y usa ropa cómoda y respirable.
- Aumenta la intensidad progresivamente para evitar lesiones.
El ejercicio constante no solo fortalece el cuerpo, mejora el ánimo, regula el estrés y promueve un descanso más profundo.
4. Chequeos médicos: prevenir es mejor que lamentar
Antes de las vacaciones, es un buen momento para realizar controles preventivos:
- Exámenes de sangre básicos (glicemia, perfil lipídico, función renal).
- Revisión dermatológica si tienes lunares o lesiones sospechosas.
- Control de presión arterial.
- Consulta con tu médico si planeas actividades de alta exigencia física.
- Actualización de vacunas, sobre todo si viajas al extranjero.
La salud preventiva permite detectar a tiempo factores de riesgo y te ayuda a disfrutar el verano con tranquilidad.
Prepararse para el verano no es solo planificar viajes y actividades; es también cerrar el año ocupándonos de nuestro bienestar integral. Al reforzar la protección solar, hidratación, ejercicioseguro, mantener los medicamentos crónicos que está tomando y chequeos médicos, cuidamos nuestra salud hoy y a futuro.
Este verano, la invitación es clara: elige hábitos que te acompañen más allá de la temporada y que te permitan disfrutar de unas vacaciones sanas, activas y equilibradas.